Las jornadas reunirán del 9 al 11 de septiembre a sacerdotes de las diócesis gallegas para reflexionar sobre la formación permanente, la fraternidad y la vida sacerdotal
El monasterio de San Xoán de Poio, en Pontevedra, acogerá del 9 al 11 de septiembre el Encuentro Sacerdotal de Galicia, organizado por las Vicarías y Delegaciones para el Clero de las diócesis gallegas. Bajo el lema «Frágiles… más con esperanza», las jornadas ofrecerán un espacio para la oración, la formación y la convivencia entre sacerdotes.
El encuentro comenzará el miércoles 9 con la acogida de los participantes, la oración y la presentación de las jornadas. La primera intervención correrá a cargo de Emilio Lavaniegos González, operario diocesano y director de la Residencia Mosén Sol de Castellón, donde se ofrece atención integral a sacerdotes. Su reflexión abordará los rasgos de la propia fidelidad y los caminos para la santificación sacerdotal.
La sesión de la tarde estará dedicada al trabajo en grupos y al intercambio de experiencias de vida y labor pastoral. La jornada concluirá con el rezo de vísperas, la celebración de la Eucaristía y un encuentro fraterno en el que los participantes compartirán productos de sus lugares de procedencia.
El jueves 10, Gaspar Hernández Peludo, profesor de la Universidad Pontificia de Salamanca, hablará sobre la formación permanente como estilo de vida del presbítero y sobre la necesidad de promover una cultura formativa que ayude a los sacerdotes a vivir su ministerio de manera plena y fraterna. Por la tarde, los asistentes realizarán una visita a San Benitiño de Lérez.
El encuentro finalizará el viernes 11 con la intervención del cardenal Francisco Javier Bustillo Rípodas, obispo de Córcega, quien desarrollará dos dimensiones esenciales del ministerio ordenado: el sacerdote como hombre de Dios y como hombre llamado a amar.
La programación incluye cada día espacios para la oración comunitaria y la celebración de la Eucaristía. La propuesta toma como referencia la invitación del papa León XIV a cuidar la fraternidad sacerdotal y a vivir una relación con Dios que acerque a los demás y forme «corazones pacientes, tiernos, capaces de proximidad, de compasión y de escucha».
Las inscripciones deben formalizarse a través de cada diócesis. La acogida de quienes lleguen la víspera tendrá lugar el martes 8 de septiembre.
María José Campo



