La celebración en honor a Nuestra Señora de los Remedios vivió una jornada especialmente significativa tras la aprobación de su declaración como Bien de Interés Cultural
A Ermida, en Quiroga, celebró esta mañana el día grande de la Romería de Nuestra Señora de los Remedios. La cita estuvo marcada este año por la reciente aprobación de su declaración como Bien de Interés Cultural del patrimonio inmaterial de Galicia.
Los actos religiosos comenzaron a las 11 h y culminaron con la procesión tradicional y la misa solemne de las 13 h. Numerosos fieles procedentes de Quiroga y de otros municipios de la comarca acudieron al santuario para participar en una de las celebraciones marianas más singulares de la diócesis.

Una romería reconocida en su conjunto
El Consello de Ejecutivo de la Xunta La declaración como BIC reconoce la romería en su conjunto: la devoción a Nuestra Señora de los Remedios, los ritos religiosos, la procesión, la música, los personajes tradicionales y las formas de participación de los fieles.
Entre los elementos más característicos del cortejo se encuentran el Meco y las Pampórnigas. El primero abre la procesión con su careta de madera, sus castañuelas y una escoba de tojos. A continuación avanzan las dos figuras gigantes, que representan a un hombre y una mujer y danzan al ritmo de una pieza tradicional.
Tras ellos participan los gaiteros, los estandartes parroquiales y la imagen de la Virgen, llevada en andas por cuatro mujeres de la comunidad. Cuando la procesión regresa al templo, las Pampórnigas se sitúan junto a la puerta e inclinan sus cabezas al paso de la imagen.

Una tradición documentada desde 1622
La romería se celebra cada 8 y 9 de septiembre y está documentada al menos desde 1622. El libro de la Cofradía de Nuestra Señora de A Ermida ya recogía entonces la celebración durante estas fechas y mencionaba la presencia del Meco y las Pampórnigas.
A lo largo de los siglos, la devoción se ha transmitido principalmente en el ámbito familiar y vecinal. Cada año, numerosos fieles acuden al santuario para solicitar la intercesión de la Virgen o agradecer los favores recibidos.

Un reconocimiento para asegurar su continuidad
La declaración destaca el papel fundamental de los vecinos como portadores de esta tradición. Son ellos quienes han conservado y transmitido sus ritos, su música, sus personajes y sus significados de generación en generación.
El reconocimiento implica también la adopción de medidas para documentar, proteger y difundir la romería, respetando su carácter vivo y dinámico. No se trata solo de conservar una celebración heredada del pasado, sino de favorecer que pueda continuar formando parte de la vida de A Ermida en el futuro.
Los actos en honor a Nuestra Señora de los Remedios continuarán mañana, 9 de septiembre, completando las dos jornadas en las que el santuario vuelve a convertirse en lugar de encuentro para fieles y vecinos de toda la comarca.
María José Campo


























































