José Carlos Bermejo visitó Lugo para impartir la primera sesión del ciclo formativo sobre humanización del acompañamiento. Aprovechando su estancia, conversamos con él sobre dignidad, counselling, duelo y ética en la acción social.
Con motivo de la primera sesión del ciclo formativo del voluntariado de Cáritas Diocesana de Lugo, dedicada a la humanización del acompañamiento, el religioso camilo y experto en counselling José Carlos Bermejo visitó nuestra diócesis para impartir una jornada intensiva de reflexión y trabajo.
Director del Centro de Humanización de la Salud San Camilo y referente en España en pastoral de la salud y relación de ayuda, Bermejo mantiene además un vínculo histórico con Lugo: hace más de tres décadas impartió aquí formación en Relación de Ayuda, contribuyendo a consolidar un modelo de intervención más humano y profesional en Cáritas.

Aprovechando su estancia en la ciudad con motivo de esta jornada formativa, conversamos con él.
Humanizar es volver a poner a la persona en el centro
¿Qué significa hoy humanizar el acompañamiento en el ámbito social y pastoral?
Humanizar está siendo un verbo que utilizamos cada vez más porque asistimos a muchas circunstancias deshumanizadoras. Queremos construir un modelo relacional centrado en las personas.
Cuando hablamos de salud, de servicios sociales o de educación, corremos el peligro de centrarnos solo en los casos, en los datos, en la información. Se nos olvida la multidimensionalidad de la persona.
“Humanizar es personalizar.”
Humanizar es desaprender estilos y modelos de intervención que hemos aprendido por ósmosis y que nos invitan a cosificar. La antropología y la psicología humanista nos están ayudando a generar un modelo relacional centrado en las personas.

La dignidad como fundamento
En su programa habla de promover la dignidad incluso en contextos desfavorecidos. ¿Cómo se traduce eso en la práctica diaria?
La dignidad es la que nos une a todos los seres humanos, sobre todo la dignidad ontológica. El respeto de la vida, por frágil que sea, por deteriorada que esté. El respeto de cada persona en su singularidad fundamenta todo proceso de humanización.
“La dignidad es igual en los seres humanos al margen del contexto social.”
Promover la dignidad es apostar por respetar incondicionalmente la vida de toda persona, más allá de su situación, sus capacidades, sus criterios o su identidad.
Más allá del asistencialismo
¿Por qué insistir en este enfoque cuando trabajamos con personas vulnerables?
Tenemos un gran desafío. La universalización de servicios y programas puede llevar a modelos ritualizados y despersonalizados, a entrevistas directivas o autoritarias, a ofrecer recursos sin un diagnóstico multidimensional.
“Intervenciones autoritarias o directivas tienen tan poca solidez que son para hoy y hambre para mañana.”
Ofrecer trabajo, bienes materiales o ropa es necesario. Pero ha de ir acompañado de un modelo de acompañamiento que considere la experiencia subjetiva del sufrimiento y también los recursos que cada persona tiene para salir adelante.
El counselling: un modelo no directivo y centrado en la persona
¿Qué aporta el counselling como modelo de acompañamiento en Cáritas?
El counselling, conocido como relación de ayuda desde los años 80 en nuestro país, es un modelo no directivo y centrado en la persona.
Nace en el contexto de la psicología humanista para acompañar a personas que no necesariamente sufren una psicopatología, sino que atraviesan crisis derivadas del contexto, de la erosión de vínculos o del no desarrollo de sus potencialidades.
Se fundamenta en tres actitudes: empatía terapéutica, aceptación incondicional y autenticidad.
“El acompañamiento humanista está hecho fundamentalmente de actitudes.”
Se concreta en la escucha activa verdadera, en validar sentimientos, empoderar, confrontar cuando es necesario y motivar cuando hay desierto motivacional.

La buena intención no basta
Ser voluntario implica disposición a acompañar, pero no basta con la buena intención. ¿Qué competencias son necesarias?
Anthony de Mello contaba la historia de un mono que colocaba a un pez en la rama de un árbol para evitar que se ahogara. Tenía buena intención, pero no respondía a la necesidad real.
Hoy hablamos de competencias relacionales, emocionales, éticas, espirituales y culturales. Competencias que tienen que ver con la comunicación, la gestión de sentimientos y valores, y el sentido de la vida.
“La compasión no es la mera lástima superficial, sino la respuesta eficaz a las verdaderas necesidades.”
El voluntario formado desaprende tendencias moralizantes y paternalistas, gestiona su propio “ruido interior” y madura personalmente. Así la ayuda se hace más duradera y consistente.
Acompañar el duelo
Cuando hablamos de duelo, pensamos en la muerte de un ser querido, pero abarca mucho más. ¿Qué implica acompañar estas situaciones?
El duelo es la experiencia de sufrimiento cuando se rompen vínculos significativos. A veces son personas; otras veces son lugares, pertenencias culturales o trabajos.
“El duelo es la experiencia de sufrimiento cuando se rompen vínculos significativos.”
Existen tareas psicológicas —aceptar, expresar sentimientos, reorganizar la vida— y tareas espirituales —recordar, hacer la paz, agradecer, cultivar la esperanza—. El desafío es ayudarnos a atravesar el sufrimiento para que el duelo no se convierta en patológico.
Ética: el horizonte del acompañamiento
Usted habla con frecuencia de la relación de ayuda basada en la ética. ¿Qué papel juega la ética?
La ética es el espacio donde el ser humano se pregunta qué es bueno y qué es justo.
“Sin ética no hay un acompañamiento humano.”
Sin valores, virtudes y principios de referencia, no hay acompañamiento. Habrá un acompañamiento mecanicista.
“Habrá una ficción de presencia.”
El acompañamiento debe evocar las “piedras gordas” que dan sentido a la vida: la compasión, la paz, el amor, el perdón. Valores que orientan la conducta.
Un aprendizaje para desaprender
¿Qué le gustaría que se lleven las personas participantes en este ciclo?
Que desaprendan estilos moralizantes y autoritarios. Que integren humildad y el valor del encuentro para buscar juntos cómo atravesar las dificultades y caminar con esperanza, encontrando soluciones eficaces y sólidas para la integración social.
María José Campo


















