Han concluido los trabajos de restauración del altar del Ecce Homo de la iglesia parroquial de San Pedro de Cadoalla y de la imagen de Santa Marina de la iglesia de Vilouta, dos intervenciones que han permitido recuperar y conservar importantes bienes del patrimonio religioso de esta zona de la diócesis.
La restauración del altar del Ecce Homo incluyó la limpieza de la suciedad superficial y la eliminación de los restos de cera acumulados con el paso del tiempo. Asimismo, se realizó un tratamiento de desinsectación con carácter curativo y preventivo. En las partes nuevas de madera se aplicaron varias capas de estuco como preparación para la policromía, procediéndose posteriormente al policromado de estas zonas y a la aplicación de un barniz de protección final.

Por su parte, la imagen de Santa Marina fue sometida a un proceso de conservación y restauración que incluyó la fijación de la policromía, la limpieza de la superficie, el estucado de lagunas, la reintegración cromática y la aplicación de una protección final, con el objetivo de garantizar su adecuada conservación y devolverle su aspecto original.
Estas actuaciones han sido posibles gracias a las limosnas y a la generosidad de los feligreses, cuyo apoyo ha contribuido de manera decisiva a la preservación de este legado artístico y devocional.

El próximo sábado 13 por la mañana, la imagen de Santa Marina volverá a ocupar su lugar en el retablo de la iglesia de Vilouta, mientras que el altar del Ecce Homo será reintegrado a la iglesia de San Pedro de Cadoalla, recuperando ambos su función litúrgica y devocional al servicio de las respectivas comunidades parroquiales.
La recuperación del altar del Ecce Homo reviste además un significado especial, ya que la parroquia de San Pedro de Cadoalla celebrará en 2027 el Tricentenario de la dedicación al Ecce Homo, una efeméride que invita a poner en valor la historia, la devoción y el patrimonio religioso de la comunidad.
María José Campo





