Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el COF Diocesano de Lugo presenta un programa de prevención, atención psicológica y acompañamiento a las familias
A principios de septiembre se celebra el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una jornada que invita a hablar de una realidad todavía rodeada de silencio y estigma. Hablar de ella con responsabilidad no significa ofrecer respuestas fáciles, sino recordar que el sufrimiento necesita ser escuchado y que pedir ayuda puede ser el comienzo de un camino.
El Centro de Orientación Familiar Diocesano de Lugo desarrolla durante este año «Nunca solos», un programa de prevención y atención ante las conductas suicidas, que incluye apoyo psicológico y acompañamiento a las personas y familias afectadas, también después de una muerte por suicidio.
La iniciativa está dirigida a personas con ideación o conductas suicidas, a sus familiares y allegados, a quienes han perdido a un ser querido por suicidio y a jóvenes u otros grupos especialmente vulnerables.
Una atención integral
El programa parte de una acogida inicial en la que se valora cada situación y se orienta hacia los recursos más adecuados. A partir de ahí, ofrece atención psicológica individualizada y acompañamiento durante todo el proceso, en coordinación con los servicios especializados cuando sea necesario.
«Nunca solos» ofrece atención psicológica a personas con ideación o conducta suicida, además de orientación y acompañamiento a sus familias. El programa también presta apoyo individual y grupal durante el duelo por suicidio, desarrolla talleres de resiliencia para adolescentes y promueve acciones de prevención y sensibilización. Todo este trabajo se realiza en coordinación con los recursos sanitarios y sociales existentes.
Acompañar también a las familias
La familia ocupa un lugar importante dentro del programa. Quienes conviven con una persona en riesgo pueden experimentar miedo, agotamiento o una sensación permanente de alerta. Por eso, el COF les ofrece un espacio seguro en el que expresar lo que están viviendo, recibir orientación profesional y adquirir herramientas para afrontar la situación.
También acompaña a quienes han perdido a un familiar por suicidio, ayudándolos a transitar un duelo especialmente complejo y, con frecuencia, marcado por las preguntas, la culpa o el aislamiento.
Llegar también al medio rural
La atención se presta en la sede del COF Diocesano de Lugo, situada en la Ronda da Muralla, 43, pero sus profesionales pueden desplazarse a otros puntos de la provincia cuando la situación lo requiera. De este modo, el programa busca acercar la ayuda también a una población rural, envejecida y dispersa, en la que el aislamiento puede dificultar el acceso a los recursos.
El COF Diocesano ofrece una atención profesional abierta a todas las personas que la necesiten, independientemente de sus creencias. Para solicitar información o una primera acogida se puede llamar al 673 22 33 93 o escribir a info@cofdiocesano.org.
María José Campo




