El Círculo de las Artes acogió ayer el pregón del Día de la Caridad de Cáritas Diocesana de Lugo, un acto que reunió a representantes eclesiales, voluntarios y colaboradores bajo el lema “Mientras haya personas, hay esperanza”, y que estuvo marcado por una reflexión sobre la importancia de la comunidad frente a la soledad, la exclusión y el individualismo.
El encargado de pronunciar el pregón fue Luis Miguel Rojo Septién, delegado episcopal de Cáritas Española, quien centró su intervención en la necesidad de recuperar los vínculos humanos y fortalecer la vida comunitaria. Recordó que «nadie se salva solo» y que el ser humano necesita de las relaciones para crecer, sanar y desarrollarse plenamente. En este sentido, advirtió del aumento de la soledad entre las personas más vulnerables y señaló que el aislamiento entre quienes viven situaciones de exclusión severa ha crecido de forma notable en los últimos años. Además, destacó que el 34 % de las personas atendidas por los servicios de acogida de Cáritas Lugo son personas que viven solas.
Durante su intervención, Rojo Septién subrayó que la labor de Cáritas va mucho más allá de la atención a las necesidades materiales. Defendió la importancia de la escucha, el acompañamiento cercano y la creación de espacios donde las personas puedan sentirse acogidas, reconocidas y valoradas.
En la parte final de su pregón, evocó las palabras del papa León XIV sobre la Iglesia como constructora de puentes y llamó a optar por la hospitalidad, el encuentro y la fraternidad frente a la exclusión y la indiferencia. Concluyó invitando a todos a hacer una elección concreta: «Hoy elegimos amar, hoy elegimos comunidad».

El acto fue clausurado por el obispo de Lugo, monseñor Alfonso Carrasco Rouco, quien agradeció el trabajo de Cáritas diocesana y parroquial y recordó que la caridad constituye una dimensión esencial de la vida cristiana. Retomando una expresión mencionada durante el acto, afirmó que «el amor mueve el mundo» y destacó que las mejores realidades humanas nacen y se sostienen gracias al amor gratuito y al cuidado de los demás.
El Obispo señaló que Cáritas es una amplia red de personas, proyectos y servicios al servicio de quienes más lo necesitan, pero también una llamada permanente a vivir los valores fundamentales del Evangelio.

María José Campo





