Quienes visitan la Catedral de Lugo suelen dirigir la mirada hacia el altar mayor o detenerse ante el Santísimo Sacramento, expuesto permanentemente. Sin embargo, en el centro del templo se conserva otra de sus grandes joyas artísticas: el coro realizado por Francisco de Moure, una de las obras más sobresalientes de la escultura barroca gallega.

La Diócesis de Lugo impulsará próximamente la restauración de este conjunto excepcional, una intervención que permitirá garantizar su conservación y transmitirlo en las mejores condiciones a las generaciones futuras.
Una obra excepcional
El coro fue realizado en las primeras décadas del siglo XVII por Francisco de Moure y su taller. Tallado en madera de nogal, está formado por 66 sitiales distribuidos en dos niveles y constituye uno de los conjuntos de sillería coral más importantes del barroco español.
Su riqueza escultórica se aprecia en cada uno de los respaldos, misericordias, relieves y elementos ornamentales, fruto del extraordinario dominio técnico de uno de los grandes escultores gallegos de su tiempo.

Un coro que sigue donde nació
La Catedral de Lugo conserva una singularidad poco frecuente: su coro permanece en el lugar para el que fue concebido originalmente. Mientras que en muchas catedrales españolas estas estructuras fueron desmontadas o trasladadas durante los siglos XIX y XX, el coro lucense continúa ocupando el espacio para el que fue diseñado, formando parte de la propia arquitectura y de la historia litúrgica del templo.
Esta circunstancia convierte al conjunto en un testimonio especialmente valioso para comprender cómo era la vida cotidiana de una catedral en la Edad Moderna.

Una restauración para conservar el patrimonio
La intervención prevista tendrá como objetivo asegurar la correcta conservación del conjunto, actuando sobre aquellos elementos que presentan el desgaste propio del paso del tiempo y garantizando su estabilidad y preservación conforme a los criterios actuales de conservación del patrimonio histórico.
La restauración permitirá además conocer con mayor profundidad la obra de Francisco de Moure y facilitará que fieles, peregrinos y visitantes puedan seguir contemplando una de las piezas más importantes del patrimonio artístico de la Catedral de Lugo.

La conservación del patrimonio forma parte de la misión de la Iglesia. Catedrales, iglesias y monasterios no son únicamente bienes culturales; son también lugares vivos de fe cuya belleza continúa ayudando a transmitir el Evangelio y la historia de las comunidades cristianas que los han custodiado durante siglos.
María José Campo





