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La restauración de los Ojos Grandes ya está en marcha


La intervención, promovida por la Diócesis de Lugo y ejecutada por el Centro de Conservación y Restauración San Martín, actuará sobre la arquitectura de la capilla, el baldaquino y la imagen de la Virgen

La Diócesis de Lugo ha presentado el proyecto de restauración de la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes de la Catedral, una intervención destinada a conservar, estudiar y recuperar la lectura de uno de los conjuntos de mayor significado artístico, histórico y devocional del templo lucense.

El proyecto fue presentado en el claustro de la Catedral por el obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco; Camilo Salgado Vázquez, administrador del Centro de Conservación y Restauración San Martín, de la Diócesis de Ourense; Vania López, restauradora y directora técnica del Centro, responsable de la dirección técnica de la intervención; y Raúl Alfonso González, Vicario Episcopal para el Patrimonio y el Sostenimiento de la Iglesia de la Diócesis de Ourense.

La Diócesis de Lugo es la promotora de la restauración y asume su financiación, mientras que la ejecución de los trabajos corresponde al Centro de Conservación y Restauración San Martín.

"Era una necesidad muy sentida desde hace muchos años"

El obispo de Lugo explicó que la restauración responde a una necesidad largamente sentida por la Diócesis y por quienes mantienen una especial vinculación con la Virgen de los Ojos Grandes.

Mons. Alfonso Carrasco señaló que siempre existió el deseo de cuidar mejor “el retablo, la imagen y la capilla” y explicó que ahora se dan las circunstancias que permiten afrontar una intervención de esta envergadura.

El momento tiene además un especial significado histórico. En 2026 se cumplen 300 años de la colocación de la primera piedra de la actual capilla, levantada a partir del proyecto de Fernando de Casas Novoa. El obispo recordó la importancia de este arquitecto en el patrimonio gallego y destacó la capilla lucense como una de sus grandes obras.

Ese aniversario ha servido también para recuperar la memoria de cómo fue posible la propia construcción de la capilla. El obispo recordó que hace tres siglos fueron numerosas las personas que contribuyeron económicamente a su realización y expresó el deseo de que la restauración actual pueda recuperar también ese carácter compartido.

“Queremos hacer la restauración así, con ellos”, afirmó, invitando a quienes sienten cercana la devoción a la Virgen a poder formar parte del proyecto.

La inversión prevista se sitúa ligeramente por debajo de los 500.000 euros. La Diócesis cuenta ya con algunos donativos y abrirá la posibilidad de realizar nuevas aportaciones para quienes deseen colaborar. Mons. Carrasco explicó que la intención es que la restauración pueda realizarse con recursos de la propia comunidad diocesana y de cuantos quieran sumarse al proyecto.

El obispo insistió además en que la intervención no responde únicamente a razones artísticas. La capilla expresa una devoción mariana muy antigua y sigue siendo un espacio vivo de oración y culto.

“La queremos tener ante los ojos lo más espléndida posible, pero para mirarla, para rezarle, para revitalizar su culto”, señaló.

La restauración se sitúa también en el camino hacia la celebración, en 2029, del IX Centenario de la actual Catedral de Lugo, un proceso en el que la capilla de la Virgen constituye una de las primeras actuaciones de especial relevancia.

El Centro San Martín, casi dos décadas trabajando en patrimonio religioso

Camilo Salgado presentó el trabajo desarrollado por el Centro de Conservación y Restauración San Martín, nacido en el seno de la Diócesis de Ourense con la finalidad de contribuir a la conservación del importante patrimonio artístico custodiado por la Iglesia.

Durante casi dos décadas, explicó, el Centro ha intervenido en cientos de obras pertenecientes a diferentes diócesis gallegas, tanto en sus propios talleres como directamente en los lugares en los que se encuentran las piezas. Entre las actuaciones realizadas recordó trabajos en la propia Catedral de Lugo, en el santuario de O Corpiño, en Ferreira de Pantón, en el Pórtico del Paraíso o en Santo Estevo.

Salgado calificó como “un privilegio” asumir ahora la restauración de la capilla de la Virgen de los Ojos Grandes y agradeció a la Diócesis y a la Catedral de Lugo la confianza depositada en el Centro.

Destacó también el equipo profesional que asumirá la intervención, con Vania López al frente de la dirección técnica, una restauradora con una amplia trayectoria en patrimonio gallego y con experiencia previa en la propia Diócesis de Lugo.

Arquitectura, baldaquino e imagen de la Virgen

La parte central de la presentación correspondió a Vania López, que explicó el alcance de una intervención de gran complejidad.

Los trabajos se dividen en tres grandes ámbitos: la arquitectura de la capilla, el baldaquino de madera policromada y la imagen pétrea y policromada de la Virgen.

La instalación del andamiaje está permitiendo acceder por primera vez con detalle a zonas situadas a gran altura. Vania López explicó que algunas áreas de trabajo se encuentran a unos 23 metros, próximas a la linterna de la cúpula, mientras que otras plataformas permiten trabajar a unos 17 metros, en el arranque de la misma.

La directora técnica destacó la calidad del trabajo original y la impresión que produce poder contemplar de cerca la talla y los elementos decorativos ejecutados hace tres siglos.

“Ver toda esa talla, ese trabajo tan próximo, impresiona”, señaló, destacando la precisión con la que los artífices de la capilla trabajaron a gran altura y con medios muy diferentes a los actuales.

Recuperar la obra sin borrar el paso del tiempo

Vania López explicó que el criterio fundamental de la restauración consiste en respetar el trabajo original y la historia material de la obra.

“Intentar dejar las obras tal y como se hicieron, como las hizo el artista, pero con el paso del tiempo”, resumió.

Los primeros trabajos están permitiendo identificar ya diferentes intervenciones posteriores sobre la capilla. En las zonas altas se aprecia un repinte de finales del siglo XIX que oculta superficies anteriores en tonos ocres y zonas doradas.

Las pruebas realizadas apuntan además a una arquitectura originalmente mucho más clara, con determinados medallones policromados y elementos de talla, molduras y remates dorados con pan de oro.

Los restauradores están trabajando también sobre sucesivas capas aplicadas a lo largo del tiempo y sobre intervenciones posteriores que modificaron la lectura original del conjunto.

Vania López explicó que una parte importante del trabajo actual consiste en retirar esas capas de manera minuciosa para poder llegar hasta los acabados anteriores y estudiar con precisión cuál debe ser el tratamiento más adecuado en cada zona.

La Virgen y el baldaquino

La intervención alcanzará también a la imagen de la Virgen de los Ojos Grandes, una talla pétrea policromada que conserva distintas capas de policromía.

Los restauradores realizarán catas para conocer mejor esas capas y actuarán sobre barnices oxidados, manchas y otras alteraciones que dificultan actualmente la lectura de la imagen.

El baldaquino presenta también una importante acumulación de polvo y un notable oscurecimiento, resultado tanto del paso del tiempo como de la propia utilización de la capilla.

La restauración permitirá recuperar una lectura mucho más clara del conjunto y volver a apreciar con mayor precisión los dorados y otros elementos decorativos.

“Yo creo que se va a ver un baldaquino con mucho dorado, mucho más claro, mucho más luminoso que ahora”, explicó Vania López, aunque insistió en que todavía es pronto para conocer todo lo que puede aparecer a medida que avance el trabajo.

Una intervención abierta a nuevos conocimientos

La restauración parte de un proyecto y de un diagnóstico previo, pero el propio trabajo desde los andamios permitirá precisar progresivamente algunas decisiones.

Vania López explicó que hasta acceder directamente a las zonas altas resulta imposible valorar con total precisión el alcance de determinadas actuaciones anteriores o el tiempo que requerirá cada parte del proceso.

La duración prevista es de unos diez meses, aunque el calendario podrá ajustarse a medida que avance la intervención y aparezca nueva información sobre el estado real de cada elemento.

Actualmente trabajan tres restauradores en la capilla, aunque el equipo podrá ampliarse en función de las necesidades de la intervención.

“Un signo de comunión” entre las diócesis de Lugo y Ourense

El Vicario Episcopal para el Patrimonio y el Sostenimiento de la Iglesia de la Diócesis de Ourense, Raúl Alfonso González, destacó el significado de la colaboración entre ambas diócesis.

Recordó que la relación del Centro San Martín con Lugo cuenta ya con numerosos precedentes y definió esta nueva colaboración como “un signo de comunión”.

Señaló también la responsabilidad que supone intervenir en un espacio vinculado directamente a la patrona de la Diócesis de Lugo y agradeció la confianza depositada nuevamente en el Centro de Conservación y Restauración San Martín.

Una web para acompañar la restauración

La presentación sirvió también para dar a conocer www.virgendelosojosgrandes.org, el nuevo espacio digital creado por la Diócesis de Lugo para acompañar todo el proceso.

La web nace con el objetivo de que el cierre temporal de la capilla no suponga también un cierre de su historia, de su devoción o del conocimiento sobre ella.

El espacio permitirá conocer la historia de la Virgen y de su capilla, profundizar en su patrimonio y seguir el desarrollo de los trabajos.

Durante la presentación se explicó que la web irá creciendo a medida que avance la intervención, incorporando nuevos contenidos, imágenes y los conocimientos que pueda aportar el propio trabajo de los restauradores.

Contará asimismo con un espacio para quienes deseen colaborar económicamente con el proyecto.

La capilla permanecerá temporalmente cerrada. Su historia, en cambio, seguirá abierta.