Mons. Alfonso Carrasco invita a vivir esta solemnidad como una ocasión para «Admirar, adorar y alabar» la presencia de Cristo en la Eucaristía
La diócesis de Lugo celebrará este domingo, 7 de junio, la solemnidad del Corpus Christi con la Eucaristía solemne que tendrá lugar a las 11horas en la plaza de Santa María. La celebración adquiere una relevancia especial en la Iglesia lucense, marcada desde hace siglos por una profunda tradición eucarística que convierte a Lugo en un referente singular dentro de la Iglesia universal.
Con motivo de esta festividad, el obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco, ha destacado el significado profundo del Corpus Christi, una de las celebraciones «más populares y más sentidas» de la vida cristiana.
«Siempre la hemos visto como una expresión muy entrañable de la fe y, al mismo tiempo, como un gesto de admiración», señala el prelado, quien recuerda que esta solemnidad invita a los fieles a contemplar el misterio de un Dios que «nos viene al encuentro con un amor inmenso».
Para Mons. Carrasco, el centro de la fiesta se encuentra en el reconocimiento de la presencia real de Cristo en la Eucaristía: «El reconocimiento de que Dios mismo viene en el pan y en el vino a nosotros está en el centro de la festividad del Corpus».

Aunque el misterio del Cuerpo y la Sangre de Cristo se celebra en cada Eucaristía, el obispo subraya que esta solemnidad supone una ocasión especial para poner el foco en aquello que constituye el corazón de la fe cristiana.
«En el Corpus es como si quisiéramos hacer un subrayado solemne de aquello que celebramos todos los domingos», afirma.
Lejos de centrar la atención en los sentimientos o las impresiones personales, la solemnidad del Corpus dirige la mirada hacia la presencia del Señor y hacia el inmenso amor que se manifiesta en la Eucaristía.
«Queremos admirar, adorar y alabar esta presencia extraordinaria y dar gracias a Dios por este misterio tan extraordinariamente entrañable», destaca.
Asimismo, recuerda que la Eucaristía ilumina la vida cotidiana de los creyentes y sostiene la existencia de la Iglesia semana tras semana.
«La grandeza de este misterio entra en la misa cotidiana e ilumina nuestras semanas desde el domingo», concluye.

Una celebración con un significado especial en Lugo
La solemnidad del Corpus Christi posee en Lugo una resonancia singular. Lo que la Iglesia celebra solemnemente una vez al año forma parte de la vida ordinaria de la Catedral lucense, donde el Santísimo Sacramento permanece expuesto de manera permanente en el Altar Mayor.
Esta realidad ha convertido a Lugo en la conocida Ciudad del Sacramento y ha marcado durante siglos la espiritualidad de la diócesis, haciendo de la adoración eucarística una de sus señas de identidad más características.
La celebración del Corpus constituye, por ello, una ocasión privilegiada para renovar la fe en la presencia de Cristo en la Eucaristía y para agradecer el don que la Iglesia custodia diariamente en el corazón de la Catedral.
Una singularidad única en el mundo
La Catedral de Santa María de Lugo custodia una singularidad excepcional dentro de la Iglesia: la exposición permanente del Santísimo Sacramento en el Altar Mayor.
Esta presencia ininterrumpida de Cristo Eucaristía constituye un privilegio único entre las catedrales del mundo y explica que Lugo sea conocida desde hace siglos como la Ciudad del Sacramento.
La tradición eucarística lucense ha marcado profundamente la identidad religiosa, cultural e histórica de la ciudad, convirtiendo a la Catedral en un lugar privilegiado para la adoración y la oración ante el Santísimo Sacramento.

Un privilegio espiritual excepcional
Junto a la exposición permanente del Santísimo Sacramento, la Catedral de Lugo conserva otro privilegio singular: la concesión de la indulgencia plenaria permanente y perpetua vinculada a la adoración del Santísimo Sacramento.
Este privilegio espiritual, concedido por la Iglesia, pone de relieve la especial relación de Lugo con el misterio eucarístico y ha convertido a la Catedral en un lugar de referencia para los fieles que desean acercarse a Cristo presente en la Eucaristía.
La existencia de este privilegio, unido a la exposición permanente del Santísimo en el Altar Mayor, sitúa a Lugo entre los principales centros eucarísticos de la Iglesia.

María José Campo
