La diócesis de Lugo celebra la ordenación sacerdotal de Jesús Ángel González Beltrán y Salomón Andrés Nakhal Akel en la Catedral
La Catedral de Lugo acogió este domingo la ordenación sacerdotal de Jesús Ángel González Beltrán y Salomón Andrés Nakhal Akel, en una celebración presidida por el obispo diocesano, Mons. Alfonso Carrasco Rouco, y marcada por la emoción, la acción de gracias y la amplia participación de fieles, sacerdotes, familiares y amigos.
Una llamada que nace de Dios
En su homilía, el obispo quiso recordar que el origen de todo lo celebrado está en la iniciativa de Dios: “La raíz verdadera de todo lo que vivimos hoy está en el Señor Jesús, que comenzó esta historia y la hace posible a lo largo del tiempo”.
Una llamada que, subrayó, se hace visible en la vida concreta de quienes responden y en la comunión de la Iglesia que los acompaña.
Un “sí” que compromete toda la vida
La ordenación se presenta como un acto de entrega total, profundamente humano y libre: “Es un gesto magnífico, profundamente humano: poner la propia vida a disposición del Señor, entregar lo esencial de uno mismo”.
Mons. Carrasco destacó que este “sí” implica también responsabilidad y confianza: “En lo más hondo del corazón, cada uno es libre. Dios quiere una respuesta verdaderamente tuya”.
Una vocación para la misión
Durante la celebración, se pone de manifiesto que el sacerdocio es participación en la misión de Cristo: “El Señor ha querido que nosotros participemos en su obra, que colaboremos con Él en la salvación del mundo”.
En este sentido, el obispo subrayó la grandeza de esta vocación con palabras que resumen el sentido de la celebración: “No hay nada mejor que entregar la vida con alegría al Señor”.
Anunciar la vida verdadera
Tomando como referencia el Evangelio de Lázaro, el obispo recordó el núcleo del mensaje cristiano: “No hay una palabra más grande que esta: ‘Yo soy la resurrección y la vida’”.
Y añadió que esa es precisamente la misión del sacerdote: anunciar la esperanza y acompañar a las personas en su camino.
Confiar en el Señor
En el tramo final de su homilía, animó a los nuevos sacerdotes a vivir desde la confianza: “Pase lo que pase, el Señor está a vuestro lado. Su palabra permanece y no falla”.
Y los encomendó a la Virgen María, para que cuide y sostenga el “sí” que han pronunciado en este día.
Una alegría para toda la diócesis
La ordenación de Jesús y Salomón, formados en el Seminario Misionero Diocesano Redemptoris Mater de Lugo, supone un motivo de esperanza para toda la Iglesia lucense, especialmente en el contexto del Día del Seminario.
Tras años de formación, discernimiento y experiencia misionera, comienzan ahora su ministerio sacerdotal al servicio del pueblo de Dios.
Una jornada que deja una certeza en la vida de la diócesis: Dios sigue llamando y suscitando vocaciones al servicio de la Iglesia.
María José Campo














































































