La Catedral de Lugo acogerá el próximo domingo 22 de marzo, a las 18:00 horas, la ordenación sacerdotal de Jesús Ángel González Beltrán y Salomón Andrés Nakhal Akel.
Un acontecimiento que, como explica el rector del Seminario Redemptoris Mater, Abraham Sánchez, se vive siempre con una mezcla de sentimientos:
“Siempre que se ordena uno de los chicos hay una mezcla de sentimientos: por un lado, cierta pena humana porque se les echa de menos; pero, sobre todo, una gran alegría, porque empiezan a volar como sacerdotes”.
Un camino de formación y vida
La formación en el seminario es un proceso exigente que abarca todas las dimensiones de la persona. Durante varios años, los seminaristas se preparan a través del estudio, la vida comunitaria y la experiencia pastoral.
Pero, como subraya el rector, no se trata solo de formación académica: “La formación no es solo intelectual, espiritual o moral. Es también humana. Cuando convives con una persona durante años, nace algo muy bonito, que es el cariño, y eso forma parte también de la vocación”.
Sánchez insiste además en desmontar ciertos prejuicios sobre el sacerdocio y la preparación de quienes lo eligen: “Estos chicos no se hacen sacerdotes porque no tengan otra opción. Son personas válidas, con estudios, con capacidades. Si dejan todo es porque hay algo más fuerte en su vida”.
La llamada y la misión
En el origen de toda vocación está esa llamada que transforma la vida y orienta las decisiones.
El Seminario Redemptoris Mater, además, forma sacerdotes con una fuerte dimensión misionera, disponibles para servir donde la Iglesia lo necesite.
“Son sacerdotes diocesanos, pertenecen a la diócesis, pero están formados para ir donde haga falta anunciar el amor de Dios. Donde haya que evangelizar, allí tienen que estar”.
Aun así, el rector subraya su arraigo en la Iglesia local: “Han crecido aquí, conocen la gente, la cultura, las parroquias… estos chicos son más gallegos que muchos de los que viven aquí”.
Vocaciones y esperanza
La ordenación coincide con la celebración del Día del Seminario, una jornada dedicada a rezar por las vocaciones sacerdotales.
En un contexto social marcado por la secularización, el rector reconoce las dificultades, pero también invita a mirar con esperanza: “Dios es generoso y sigue enviando vocaciones poco a poco. La semilla está ahí, y hay jóvenes que se acercan, preguntan, buscan”.
Una alegría para toda la Diócesis
La ordenación de Jesús y Salomón es fruto de un camino compartido por toda la Iglesia: familias, comunidades, sacerdotes y formadores.
La celebración tendrá lugar este domingo en la Catedral de Lugo y será, sin duda, un momento de alegría y esperanza para toda la diócesis.
Porque, también hoy, Dios sigue llamando.
María José Campo





