La Iglesia de San Pedro de Cadoalla contará en los próximos meses con una lámpara artesanal de grandes dimensiones para la nave central del templo. La pieza se está elaborando en el taller metálico del Centro Penitenciario de Bonxe y nace como un proyecto conmemorativo del Año Jubilar 2025, en el que este templo fue designado iglesia jubilar, un hecho “singular” para la comarca y para la comunidad parroquial.
Según explican desde el equipo parroquial, la iniciativa busca dejar constancia para el futuro de la importancia que tuvo el año 2025 para San Pedro de Cadoalla. “Queríamos que los devotos que peregrinen en años venideros encuentren un testimonio visible de lo que supuso para nosotros”, señalan.

Tres cuerpos y 37 puntos de luz
La lámpara contará con tres secciones y un total de 37 luminarias, concebidas para iluminar la nave central del templo. Además, incorporará dos inscripciones con carácter espiritual y conmemorativo.
En la parte interior de su sección inferior, en estilo gótico, está previsto que figure un texto en latín: Per ipsam omnia facta sunt, et sine illa nihil factum est. Omnia quae facta sunt, in ea vitam habebant, et hominibus vita erant lux.
En la sección mediana se incluirá la referencia al acontecimiento jubilar: Sancti Petri Templum Iubilaeum 2025
Financiada con donativos de los devotos
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su financiación: la lámpara será posible gracias a las limosnas y donativos aportados por los fieles. “Cada ayuda, grande o pequeña, se ha sumado para dar forma a una luz que brillará en nuestra iglesia como memoria de una comunidad unida”, subrayan desde la parroquia.
La comunidad parroquial destaca que la pieza será “única” precisamente por su carácter colectivo y por el valor simbólico que tendrá como recuerdo permanente del Año Santo.

Un proyecto con dimensión social
El encargo al taller del centro penitenciario aporta, además, una dimensión social al proyecto. La lámpara está siendo elaborada por personas privadas de libertad, en un trabajo que, según la parroquia, representa “un camino de reinserción y segundas oportunidades”.
“Es una colaboración que va más allá de la artesanía”, explican. “Cada detalle está hecho con dedicación y es un testimonio de que el trabajo en comunidad puede transformar realidades”.
Con esta iniciativa, San Pedro de Cadoalla busca conservar una señal visible y duradera del Jubileo de 2025: una lámpara que, además de iluminar el templo, recordará a quienes peregrinen en el futuro el significado de aquel año para la comarca.

María José Campo




