La diócesis de Lugo celebró este viernes la festividad de San Juan de Ávila, patrono del clero secular español, con una jornada de convivencia sacerdotal en el Seminario Diocesano marcada por la reflexión sobre el sentido del ministerio sacerdotal y el homenaje a los sacerdotes.
La Eucaristía estuvo presidida por el obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco, quien centró su homilía en la vocación sacerdotal como respuesta personal a la llamada de Cristo y como servicio a la Iglesia y al mundo.
“El sacerdocio no nace de una estructura”
Durante su intervención, el obispo recordó que la renovación impulsada por el Concilio Vaticano II puso en el centro “la gran pregunta moderna” sobre el sentido del Evangelio para el mundo actual. En ese contexto, señaló que la identidad sacerdotal no se sostiene principalmente en estructuras o funciones, sino en la relación personal con Jesucristo.
Mons. Carrasco Rouco afirmó que “a la identidad sacerdotal le pertenece esencialmente la relación histórica con Jesucristo mismo, único y eterno sacerdote”, y recordó que toda vocación sacerdotal nace de una historia concreta de llamada y seguimiento.
El obispo subrayó además que el ministerio sacerdotal debe entenderse siempre como servicio y no como ejercicio de poder. “La misión del sacerdote implica la memoria del Señor y una subordinación humilde”, señaló, insistiendo en que el sacerdote está llamado a actuar como “signo e instrumento de Cristo”.
Servicio, comunión y entrega
Durante la homilía, Mons. Carrasco destacó también que el sacerdocio solo puede vivirse plenamente desde la comunión con la Iglesia y desde la fidelidad al Evangelio recibido.
Asimismo, recordó que el sacerdote participa de la misión salvadora de Cristo a través de la entrega cotidiana y del servicio a los demás. “La vida sacerdotal es un servicio al Evangelio, a la unidad de los fieles y también a todos los hombres”, afirmó.
El obispo concluyó animando a los sacerdotes a vivir su ministerio desde la confianza en Dios y desde la conciencia de ser testigos de la acción salvadora de Cristo en medio del mundo.
Sacerdotes homenajeados
En esta fiesta la diócesis rindió homenaje a los sacerdotes que celebran aniversarios significativos de ordenación.
Por sus 70 años de sacerdocio fueron reconocidos Daniel Castro Trebolle y Pío Gracía Souto. Por sus 60 años de ministerio recibieron homenaje Ramón Piñeiro, Antonio Agra, José Fernández Hermida, Dositeo Pérez Arias, José Maximino Rodríguez Rigueira, Pablo Rodríguez, José Seoane, Gonzalo Fraga y José Huerta.
Además, celebraron sus bodas de oro sacerdotales Camilo Rodríguez, Mario Vázquez, Antón Negro y Emilio Coego, mientras que Manuel Areán y Óscar Murado fueron homenajeados por sus 25 años de sacerdocio.
María José Campo















































































