La Catedral acogerá mañana, Miércoles Santo, a las 11:00 horas, la celebración de la Misa Crismal, una de las liturgias más significativas del año en la vida de la Iglesia diocesana.
Presidida por el obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco, esta celebración reunirá a los sacerdotes de toda la diócesis, en un signo visible de comunión eclesial en torno a su pastor.
Una celebración de unidad y misión
La Misa Crismal es una de las celebraciones más importantes del calendario litúrgico. En ella, los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales, recordando su compromiso de servicio al Pueblo de Dios.
Al mismo tiempo, el obispo consagra y bendice los óleos sagrados: el Santo Crisma, utilizado en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación y el Orden sacerdotal; el óleo de los catecúmenos; el óleo de los enfermos
Estos óleos serán utilizados a lo largo del año en todas las parroquias de la diócesis.
El sentido del Miércoles Santo
El Miércoles Santo nos sitúa en la antesala inmediata del Triduo Pascual. Es un día que invita a profundizar en el misterio de la Pasión de Cristo y a prepararse interiormente para los días santos que culminan en la Pascua.
La celebración de la Misa Crismal subraya especialmente la unidad de la Iglesia, la misión evangelizadora y la presencia de Cristo a través de los sacramentos.
Por la tarde, a las 20:30 horas, tendrá lugar la procesión do Santo Cristo do Perdón e Nosa Señora da Piedade, con el Vía Crucis penitencial, organizada por la confraría correspondiente.

María José Campo
