No hace falta esperar a unas vacaciones para hacer algo distinto. A veces basta un día bien planteado: salir, caminar, hablar sin interrupciones, comer tranquilos y terminar con una cena especial.
En la Semana del Matrimonio, la Diócesis de Lugo propone, a través del departamento de Familia y Vida, una sugerencia muy concreta para cuidar la vida en pareja: una excursión pensada para matrimonios que quieren parar un momento, reencontrarse y volver a poner lo importante en su sitio. No es un “plan ideal” para gente perfecta: es un día para matrimonios reales, con su historia, su ritmo y sus retos.
La jornada combina naturaleza, visita cultural, convivencia y buena mesa, con tiempo para disfrutar juntos y volver a casa con la sensación de haber recuperado algo que el día a día a veces se lleva por delante: el “nosotros”.
Semana del Matrimonio: cuidar el amor también es cuidarse
Esta propuesta se enmarca en la Semana del Matrimonio, una invitación de la Iglesia a recordar que el amor se sostiene con gestos, con decisiones y con gracia. Porque cuando una pareja se cuida, no solo mejora la convivencia: también crece la esperanza en casa.
Y ahí está la clave cristiana: el matrimonio no es solo un proyecto de dos. Hay un tercer hilo que fortalece lo que a veces parece frágil. Como recuerda la Escritura, “el cordón de tres hilos no se rompe fácilmente” (Qo 4,12). Y San Pablo lo dice con una claridad que no pasa de moda: “el amor es paciente, es servicial… todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta” (1 Co 13).
Un día para vosotros. Y, si queréis, también un día para volver a poner a Dios en medio.
María José Campo




