Archivo de la Catedral de Lugo

 

Travesía Deán Fernández Varela, s/n. Apartado 12. 27080 Lugo.

Teléfono: 982 23 10 38 y 982 23 11 43

 

Más información:

Dirección: Oficinas del Obispado. Plaza de Santa María, 1.

Apartado 12.-27080. Lugo. Teléfono: 982 23 11 43

 

 

Historia.

 

    El que en sus días fue archivero capitular de Lugo desde 1923 hasta 1966, Don Antonio García Conde, publicó en 1947 (págs. 4-21 del tomo III del Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo) un documentado estudio sobre este archivo, del que extractamos el presente resumen. No parece temerario asegurar que hubo en España archivos eclesiásticos desde el siglo IV, en cuya mitad existía iglesia episcopal en Astorga, Mérida, y otras ciudades comprovinciales entre las que se hallaba Lugo, aun cuando tales archivos tuvieran un carácter marcadamente administrativo para acreditar con sus documentos la posesión de los bienes que las iglesias iban adquiriendo.

 

    En la segunda mitad del siglo VI la sede lucense, la más ilustre de Galicia después de Braga, es elevada a la categoría de metropolitana, y en ella se celebran varios concilios de cuyas actas tenemos noticias por copias posteriores. Con motivo de la ocupación sarracena, aunque breve en Lugo, parece que el archivo casi llegó a desaparecer. El gran obispo restaurador del siglo VIII, Odoario, establecido en Lugo por Alfonso I, se encargó de poner de nuevo en forma el sistema administrativo de la

diócesis como lo demuestran sus famosos testamentos. Y sus sucesores fueron enriqueciéndolo paulatinamente. Gracias a ello se pudieron esgrimir los derechos de Lugo en los grandes pleitos territoriales con las diócesis colindantes en tiempos posteriores.

 

    En el siglo VII se formó la escritura nacional y españolísima llamada visigótica, que perduró hasta el siglo XII. A finales del siglo X un incendio dañó el archivo, pero más daño le hicieron quienes robaron algunos de sus documentos. Hacia 1025 un abogado de la iglesia lucense, en pleito con Braga, alude a documentos que se guardaban en el tesoro ya desde los tiempos de Odoario.  

 

    Un gran prelado del siglo XI, de nombre Pedro, donó a esta Iglesia un códice de concilios de que luego hablaremos. En tiempos del Obispo Amor, 1088-1096, se hizo separación de las mesas episcopal y catedralicia. Esto dio origen a la formación de sendos archivos. Aunque en el catedralicio se conservaron muchos de los documentos que pertenecían al cabildo, su archivo quedó sensiblemente mermado, quedando en el episcopal los diplomas reales y otros documentos importantes. Por ello, hacia 1230, un presbítero del coro de Lugo, llamado Juan, por comisión del cabildo, confeccionó el Tumbo, llamado Viejo desde el siglo XVIII en que se hizo otro. Ambos se hallan ahora en el Archivo Histórico Nacional. En 1549 hubo otro incendio en el archivo, en el que perdieron muchos documentos de los siglos XIV y XV. La serie de actas capitulares, que comienza en 1549, se conserva en 46 libros, excepción hecha del sexto, que abarcaba de 1645 a 1649, desaparecido seguramente en la primera mitad del siglo XIX ya antes de la desamortización, sin que se haya podido localizar su rastro.

 

    A través de tales actas llegamos a la persuasión de que el cabildo lucense no sólo tenía en gran estima su archivo sino que se preocupaba frecuentemente de su organización para poderlo utilizar convenientemente y sin  complicaciones cuando fuera necesario.  

 

    En 1652, gracias a la iniciativa y trabajo del benemérito lectoral Juan Pallares Gayoso, se realizó una clasificación documental equiparable a la que pudiera hacerse en nuestros días con la moderna metodología. Alrededor de 1740 se encuadernaron libros (debe entenderse que también se formaron libros con papeles y expedientes de asuntos más o menos homogéneos) y se confeccionaron índices bastante detallados de otros ya encuadernados anteriormente.

 

    Entre 1763 y 1771 estuvieron transcribiendo un considerable número de documentos antiguos en nuestro archivo los destacados paleógrafos benedictinos Domingo Ibarreta y Pablo Rodríguez. “Son, dice García Conde, los mayores sabios que en él han trabajado y tienen derecho a nuestro recuerdo y gratitud”. Sus “acertadas y esmeradas” lecturas quedaron

unidas a los originales visigóticos. Se produjo otro incendio el 5 de marzo de 1808 en una dependencia contigua al archivo, y el humo afectó a algunos libros que estaban abiertos.

 

    Pero lo que perjudicó gravísimamente a este archivo fue el expolio a que se vio sometido con motivo de la desamortización decretada por el gobierno de la nación en el año 1841. El inventario oficial de libros y documentos de que se incautaron los desamortizadores ocupa un grueso volumen, en el que según un recuento no exhaustivo figuran 132 legajos que contenían 2.970 documentos, y aun más, porque en algunos casos no pusieron el número y se limitaron a decir “papeles antiguos”, “papeles diversos de poco interés e inútil”, y expresiones semejantes. En tal inventario figuran además cinco legajos de libros, integrados por un conjunto de 34 volúmenes, de los que por lo menos 14 eran de hojas de pergamino (8 encuadernados en becerro y tabla) conteniendo en su gran mayoría documentos originales.

 

    El Archivo Histórico Nacional fue creado por Real Decreto de 28 de marzo de 1866 para conservar en él la documentación eclesiástica de que se incautó el Estado en la desamortización, pero el trasiego de documentos fue lentísimo y acaso no debidamente programado o ejecutado. Según parece la última remesa de la documentación lucense, que constituía la mayor parte, llegó a Madrid hacia 1896. Había transcurrido más de medio siglo desde la incautación. Según el libro Clero Secular y Regular. Inventario de Procedencias (Valladolid, 1924) en el Archivo Histórico Nacional existen los siguientes fondos, procedentes de la Catedral de Lugo: 1.615 pergaminos; 96 legajos de papeles; un cartulario del siglo XIII, otro

del XVIII, y 5 volúmenes de escrituras, foros, censos, etc. Debe notarse que aun cuando tales fondos se constatan como procedentes de la catedral, la realidad es que también se incluye documentación que pertenecía al archivo episcopal.

 

    Es evidente que una buena parte de nuestros documentos perecieron sin que se sepa cómo ni dónde. Acerca del aludido Códice de los Concilios debemos recordar que fue una alhaja de la que Ambrosio de Morales escribió: “Desde Oviedo a Santiago no he visto reliquia notable y solo un libro en Lugo en la Iglesia Mayor, y es de Concilios... es de letra gótica, y aunque no tiene el año en que se escribió, es cosa clara que es de más de quinientos años (escribía en 1572) y porque aunque yo encomendé la guarda dél, veo tan mal recaudo, que podría ser desapareciese... verná bien para con los dos que hay en S. Lorenzo”. Aquí se ve claramente la oficiosidad del regio viajero. Él mismo reconoce la antigüedad de la joya, y avala implícitamente el cuidado del cabildo al custodiarla más de medio milenio. Fue precisamente él quien logró que desapareciese, pues Felipe II se lo pidió al Obispo, Vellosillo, quien se lo hizo llegar en diciembre del mismo año para la biblioteca de El Escorial y en ella pereció en el incendio del 7 de junio de 1671. El preciado códice, de que Gregorio XIII (1572-1585) reclamó copia para la corrección del Decreto de Graciano, contenía, según García de Loaysa, al menos 66 concilios antiguos y 103 cartas decretales. Juan Bautista Pérez lo estimaba confeccionado en el siglo IX, y el cardenal Sáenz de Aguirre parece no dudaba en atribuir el comienzo de su compilación a la época del ahora discutido concilio lucense del 569.

 

Bibliografía


BARRAU DIHIGO, L.: Notes sur l‘archivo historico nacional de Madrid en Revue des Bibliothéques, 10 (1900)

BARRAU DIHIGO, L.: Note sur le Tumbo viejo de l’Eglise cathédrale de Lugo en Revue Hispanique, 12 (1905)

FERNANDEZ FERNANDEZ, XOSE: O Misal lucense, singular texto litúrxico do arquivo da catedral,en LVCENSIA, n 0 6, Lugo, 1993, pág.71-84.

GARCÍA CONDE, ANTONIO: El archivo de la Catedral de Lugo en el Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos de Lugo, tomo III, págs.4-21 (1947).

GARCÍA CONDE, ANTONIO, y LÓPEZ VALCÁRCEL, AMADOR: Episcopologio Lucense. Lugo, 1971

GARCÍA GOLDARAZ, CARLOS, S.J.: El Códice Lucense de la Colección Canónica Hispana. Biblioteca de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma.C.S.I.C., Delegación Roma (1954) , 3 volúmenes.

JIMENEZ GOMEZ, SANTIAGO: Guía para el estudio de la Edad Media Gallega Secretariado de publicaciones de la Universidad de Santiago de Compostela, 1973.

JIMENEZ GOMEZ, SANTIAGO: Memorias de Aniversarios de la Catedral de Lugo en el colectivo IUBILATIO, tomo I, Santiago, 1987.

PINEIRO CANCIO, JOSE VICENTE: Memorias y Colección Diplomática para la Historia de la ciudad e iglesia de Lugo. Manuscrito en el archivo en cinco gruesos volúmenes en folio (1775)

PORTABALES NOGUEIRA, INOCENCIO: Abecedario de la Catedral. Ma nuscrito existente en el archivo. Siete volúmenes en cuarto (1923)

PORTELA SILVA, Ma JOSE, y GARCÍA ORO, JOSE: La Iglesia y la Ciudad de Lugo en la Baja Edad Media. Los Señoríos. Las Instituciones. Los Hombres en la revista Liceo Franciscano (número monográfico) año XLIX (l997), Convento de San Francisco, Santiago.

SANCHEZ BELDA, LUIS :Documentos Reales de la Edad Media referentes a Galicia. Dirección General de Archivos y Bibliotecas.Madrid (1953)

VILLAAMIL Y CASTRO, JOSE: Los Códices de las Iglesias de Galicia en la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, n 0 20, tomo III, pág. 310 (Madrid,1873)

    Según referencia de D. Antonio García Conde el Sr.Villaamil ha publicado más noticias acerca de nuestro archivo en la mencionada revista en 1896, 1897 y 1900, así como en Galicia Histórica y en el Boletín de la Comisión de Monumentos de Orense.

 

 

Fondos y colecciones

 

 

FUENTES DOCUMENTALES

 

Sección diplomática (Documentos originales y copias fidedignas)

Diplomas reales (pergaminos), 897-1420 Un libro

Diplomas reales (pergaminos) 899-1420 Tres legajos

Bulas pontificias (pergaminos) 1131-1636 Un libro

Bulas pontificias (pergaminos) 1123-1756 Un legajo

Documentos privados (pergaminos) 837-1645 Dos legajos

Colecciones diplomáticas (Transcripciones, Regesta y similares)

Tumbillo Pablo Rodriguez, 569-1672 Un libro

Tumbillo Jorge Rubiera, 745-1506 Dos libros

Colección y Memorias Piñeiro, 569-1680 Cinco libros

Colección Cañizares, 569-1671 Cuatro libros

Libro BECERO (sic) -1733 Un libro

 

ACTIVIDAD CAPITULAR

 

Vida corporativa general:

Actas Capitulares, 1549-1974 Cuarenta y cuatro libros

Provisiones (prebendados y similares), 1514-1736 cuatro libros

Control asistencias (cuadrantes), 1755-1986 cincuenta legajos

Actividad judicial privativa del cabildo, 1611-1728 dos libros

 

ADMINISTRACIÓN - ECONOMÍA - HACIENDA

 

Recursos económicos (bienes, censos, rentas y similares), 1558-1830 Doce libros

Contaduría y Administración:

Cuarto, 1619-1729 Cuatro libros

Cuento, 1609-1955 Cuatro libros

Distribuciones, 1627-1793 Cuatro libros

Fábrica, 1567-1942 Dieciséis libros

Mayordomía, 1419-1863 Seis libros

Pías voluntades y fundaciones:

En general, 1685-1769 Seis libros

Capellanes Santísimo, 1739-1873 Dos libros

Confesores, 1812-1842 Un libro

Misa San Roque, 1797 Un libro

 

Cofradías:

 

Ánimas, 1740-1885 Tres libros

Santísimo, 1663-1930 Dos libros

Ojos Grandes, 1656-1978 Cinco libros

Ecce Homo, 1828-1978 Dos libros

San Antonio, 1865-1978 Un libro

Santa Ana, 1670-1704 Un libro

Santa Lucía, 1865-1978 Un libro

San Froilán, 1610-1764 Un libro

Virgen Pilar, 1776 Un libro

Na.Sa.Sagrado Corazón, 1971-1978 Un libro

 

VARIOS

 

Subsidio-Excusado-Noveno-Millones, 1620-1820 Dos libros

Fondo Pío Beneficial, 1796-1820 Dos libros

Reposición Viril, 1854-1859 Un libro.413

Inventarios Hacienda de la Fábrica, 1672-1802 Un libro

Miscelánea "Noticias curiosas", 1600-1780 Cinco libros

 

Papeles y expedientes diversos sobre:

 

Abastos, Acuerdos capitulares, Administración, Agregaciones, Alhajas, Aniversarios, Apoderados, Archivo, Arciprestazgos, Arzobispados, Arriendos, Autoridades, Beneficiados, Beneficios, Bienes, Campanas, Campaneros, Canongías, Canónigos, Capellanías, Capillas, Casas, Cementerios, Coadjutorías, Cobranzas, Cofradías, Colecturia, Comisiones, Concordatos, Concordias, Concursos, Congregaciones, Contratos, Cruzada, Cuartas, Curatos, Desamortización, Deudas, Diezmos, Dignidades, Disciplina, Donaciones, Edictos, Estatutos, Excusado, Expolios, Fábrica, Fincas, Fondo Pío Beneficial, Fundaciones, Frutos, Hermandad con otras Iglesias, Indices, Indultos, Informes, Inquisición, Inventarios, Jurisdicción Capitular, Legislación, Litigios, Luctuosa, Memoriales, Menaje, Mesa capitular, Militares, Millones, Misas, Música, Músicos, Nombramientos, Notarios, Noveno, Obispados, Obispos, Obligaciones, Obras, Oposiciones, Pago (cartas de), Parroquias, Patronatos, Pensiones, Permutas, Personal, Planos, Pleitos, Porciones, Prebendas, Préstamos, Procesiones, Provisores, Pujas, Querellas, Racioneros, Reales Ordenes, Rebajas, Recibos, Recreación, Recursos Económicos, Religiosos, Reloj, Remates, Rentas, Reparaciones, Residencia, Seminario, Sentencias, Sepultura, Sincuras, Sinodales, Sínodos, Sisa, Subastas, Subsidio y Excusado, Testamentarias, Testimoniales, Títulos, Traslados, Tributos, Vacantes, Ventas, Vicarias, Visitas. Fechas extremas: ¿1450?-1980.-135 legajos.

 

FONDOS DE CÓDICES.

   

   De los tiempos medievales solamente tenemos un BREVIARIO MISAL en pergamino, (27 x 18 x10 cm., con 3 kilos de peso) encuadernado con tapas de roble (estropeada la portada) cubiertas de cuero, atribuido a los siglos XII-XIV. En el Archivo Histórico Nacional se conservan algunos procedentes de esta iglesia. También existen 30 libros musicales de facistol, en pergamino, confeccionados por un organista de esta catedral a finales del siglo XVIII.

 

Instrumentos de trabajo y consulta.

 

   Hay un inventario confeccionado en 1900. Sobre éste se hizo posteriormente un índice de materias con orden alfabético no riguroso, lo que facilita bastante la búsqueda de documentos. De los libros de actas capitulares hay unos índices de los principales asuntos hasta mediados del siglo XIX. Actualmente se está procediendo a la catalogación e informatización del archivo, aunque con mucha lentitud. Biblioteca auxiliar: Se cuenta con una modestísima colección de libros, integrada por medio centenar de volúmenes, sobre Historia, arte, colecciones diplomáticas, arqueología, etc.

 

Instalaciones

 

   El archivo se halla en un local rectangular de 5x10 por 4x47 m. con esquinas en chaflán, situado a la altura de un primer piso en la torre suroeste de la fachada de la catedral. Los muros y techo son de granito. El suelo es de madera, sobre base también granítica. Puerta interior metálica, con antepuerta de madera, lo mismo que el amplio ventanal, protegido al exterior con barras y reja metálicas. Las estanterías son de madera de castaño, adosadas a los muros con fondo posterior de madera y puertecillas anteriores con reja metálica. La longitud total de las estanterías no excede de los 52 metros lineales. Buena ventilación. Instalación eléctrica actualizada. Se aplica el reglamento de la Asociación Española de Archiveros Eclesiásticos.