Ordenación de diáconos

Rito de admisión 

 

 

 

 

José Antonio Adrio, a la izquierda del Obispo y Marcos Torres, a la derecha,  aspirantes al diaconado posan en el Seminario después de la celebración de Rito de Admisión a las Sagradas Órdenes, rito en le que participó también Carlos Presas, a la derecha de la imagen, el pasado 16 de marzo.  

  

El Obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco ordenará de diáconos a dos seminaristas que realizan estudios en el Seminario de Lugo. Se trata de José Antonio Adrio Carballude y Marcos Torres Gómez. La ceremonia tendrá lugar en la Catedral de Lugo el día 4 de julio de 2009, a las 18h.

  Marcos Torres y José Antonio Adrio habían recibido en pasado 16 de marzo el rito de admisión a las sagradas órdenes (diaconado y presbiterado), junto a Carlos José Presas. Con este rito estos seminaristas mayores adquiían, de esta forma, una mayor vinculación con el Seminario y de forma pública y solemne eran  aceptados como candidatos al orden sacerdotal. 

El diaconado

   Diácono (en griego, diakonos, 'servidor'), en la Iglesia cristiana, uno de los oficios más antiguos en el ministerio sacerdotal. En dos pasajes del Nuevo Testamento (Flp. 1,1 y 1 Tim. 3,8;12) los diáconos aparecen en estrecha relación con los obispos. Conforme fue evolucionando la Iglesia, el diácono se convirtió en el ayudante del obispo, responsable ante él y ordenado sólo por él. Personifica o representa el ministro servidor de Cristo.

   Según la tradición, esta institución se inició cuando siete hombres fueron ordenados por los apóstoles para servir los altares (He. 6,1-7). De acuerdo con esta tradición, el número de diáconos que asiste a un obispo estuvo durante mucho tiempo limitado a siete. En Roma, los siete diáconos estaban encargados de los bienes de la diócesis y tenían un poder considerable. Durante la edad media, sin embargo, el diaconato perdió esta función y se convirtió sólo en una de las órdenes mayores, con un grado inmediato inferior al sacerdocio.

   En la tradición católica, las funciones litúrgicas del diácono engloban ayudar o servir al celebrante. El acto litúrgico asociado sobre todo con el diácono es la lectura del Evangelio en la celebración de la eucaristía.

Vestiduras propias del Diácono

  Las vestiduras propias del diácono son la estola puesta al modo diaconal, es decir, cruzada en el cuerpo desde el hombro izquierdo y anudada por sus extremos en el lado derecho, a la altura de la cintura y sobre esta la dalmática, vestidura utilizada sobre todo en las grandes celebraciones y solemnidades.