Homenaje póstumo al cura párroco de Lebozán

José Luis Rodríguez

   El Obispo de Lugo se desplazó el domingo dos de agosto para participar en el homenaje al párroco de Lebozán, D. José Luis Rodríguez, fallecido hace una año. La iniciativa partió de los que fueron sus feligreses y amigos, que recuerdan vívamente su figura de sacerdote ejemplar y dedicado a su labor pastoral  atendiendo a todos en todas las necesidades. En recuerdo de los más de 30 años como sacerdote en esa zona, su labor como profesor en Vilatuxe o en la coral de Lalín y Silleda, promovieron la realización de una estatua en el atrio de la iglesia parroquial. Esta escultura fue labrada en piedra por el cantero Luis Ferreiro.

 Así describía el acto y la figura de D. José Luis la prensa local:

    "La iniciativa surgió como un sencillo homenaje por parte de los vecinos de una de sus parroquias lalinenses. Aunque ha contado con buena aceptación y poco a poco han ido produciéndose ofrecimientos de colaboración por parte de vecinos de otras parroquias de la zona y de otros párrocos o incluso a título personal, por parte de vecinos y amigos que han compartido momentos importantes de sus vidas con él y quieren colaborar en este acto recordatorio. El tributo llegará casi un año después del fallecimiento del religioso, que tuvo lugar el 20 de agosto del año pasado.

   Desde que, en 1974, cinco años después de su ordenación como sacerdote, regresara a la comarca de Deza, José Luis, natural de Breixa (Silleda), supo ganarse desde el primer momento la amistad de todos, feligreses o no. Por eso, para muchos era el "cura de todos", desde las atenciones a los más pequeños a los mayores, sin olvidarse de nadie. Su buen humor, su empatía y su afición por la música hacen que muchos tengan en su recuerdo una imagen de este párroco sin sotana y con guitarra. Fuera como fuese su expresión amable y afable hacían que siempre se encontrase rodeado de gente. Su labor en el colegio de Vilatuxe o su participación en la Coral de Lalín, mientras existió esta agrupación, así como posteriormente en la Polifónica de Trasdeza hicieron que muchos jóvenes le conocieran fuera de los oficios religiosos. Las excursiones y estancias en el extranjero, también propiciaron estos encuentros con la juventud". (Faro de Vigo – Edición Deza).