La plaza de Santa María de Lugo acoge la Solemnidad del Corpus Christi


El domingo 18 de junio, a las 11 h en la plaza de Santa María de Lugo, el Obispo de la Diócesis, Mons. Alfonso Carrasco, presidió la Solemne Eucaristía de Corpus.

Cientos de fieles asistieron a esta celebración, que en Lugo, la ciudad del Sacramento, adquiere especial relevancia por la permanente exposición del Santísimo en el altar mayor de su catedral de día y de noche, y por contar con el privilegio de la Indulgencia Plenaria, Cotidiana y Perpetua (recientemente renovada por el Papa Francisco).

En su homilía, el Obispo de Lugo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco, recordó que “en la fiesta del Corpus Christi profesamos solemne y públicamente nuestra fe en Aquél que es la piedra angular sobre la que se asienta toda nuestra vida. En esta celebración contemplamos de modo particular quién es Jesús, nuestro Señor, cómo es su amor y qué ha hecho por nosotros, entregándonos real y plenamente su Cuerpo y su Sangre para que vivamos unidos a Él y a nuestros hermanos.

El día de Corpus nos recuerda –prosiguió Mons. Carrasco-  las realidades más importantes de nuestra fe. Y en primer lugar el gran misterio de la Encarnación; es decir, que Dios haya querido asumir la condición humana, hacerse hombre con todas las consecuencias, transformando su carne y sangre en fuente de vida

Tuvo palabras para recordar que este año la catedral de Lugo ha recibido de nuevo el grandísimo don de la Indulgencia Plenaria cotidiana y ha recordado que “no es posible ser voluntariamente causa de querellas y divisiones, dañar al prójimo o al hermano en nombre de las propias conveniencias o permanecer en el pecado.

El don de la Indulgencia nos recuerda que el Sacramento de la Eucaristía tiene en lo más íntimo un misterio de misericordia, un sacrificio cumplido por el Señor para el perdón de los pecados”.

Continuó su homilía manifestando que “la fiesta del Corpus Christi nos pide, como recuerda reiteradamente el Papa Francisco, que no quedemos encerrados en nosotros mismos, sino que salgamos y vayamos allí donde están unos hijos de Dios y hermanos nuestros que necesitan ayuda, que sufren situaciones injustas”.

En referencia a que el Corpus es también la fiesta de la caridad: “El lema de Cáritas de este año: llamados a ser comunidad nos pide que en nosotros encuentren acogida inmigrantes y refugiados, por quienes también se entregó nuestro Señor; que seamos comunidad que contribuya a superar los obstáculos a la fraternidad, personales y sociales. Porque la Eucaristía nos recuerda que Dios busca unir a toda la humanidad como a una sola familia, en la que el egoísmo no construya fronteras ni ahonde divisiones, opuestas al Amor de Quién murió para reunir al pueblo de Dios disperso.

Cuando miramos amorosamente y adoramos al Santísimo Sacramento, cuando nos alimentamos de la Eucaristía, se hace posible el milagro de realizar las tareas de la vida con caridad verdadera, dejando atrás egoísmos y exclusiones; se hace posible abrir el corazón al prójimo, recibir al que viene de lejos, superar conflictos, tejer de nuevo los lazos de la reconciliación y de la unidad, en las familias y en la sociedad.

Finalizó: Hoy celebramos solemnemente que Él está con nosotros para siempre, todos los días hasta el fin del mundo. Renovemos nuestra confianza en su Amor y alabemos siempre al que puede hacer de cada uno de nosotros instrumento de paz y de bien. ¡Feliz fiesta de Corpus Christi!”

Acompañaron la celebración el Orfeón Lucense, la Banda Filarmónica de Lugo y la coral Xeral-Calde.

Después de la eucaristía, las  autoridades, movimientos, asociaciones, cofradías, representantes de las parroquias, colectivos de otros países con presencia en nuestra diócesis y fieles participaron en la procesión de Corpus por las calles de la ciudad. También asistieron niños de Primera Comunión.

Durante el recorrido el Grupo Tradicional “Os Xílgaros de Lugo” dirigido Por Óscar Pérez y el grupo de baile tradicional  de “Espazo Artístico 10”, dirigido por Xabier Iglesias, interpretaron  danzas en Ofrenda al Santísimo Sacramento a lo largo del recorrido de la procesión.