La experiencia de Sidney

Presencia de Lugo en Sidney
 
Crónica de Marcos Torres

 
     Por fin! Aunque parezca mentira, despues de mucho preguntar, de mucho caminar y de mucho buscar… he encontrado un cyber en Australia. Si, Australia. Aqui, en las antipodas de Espana, en la Jornada Mundial de la Juventud… está una representacion de la Diocesis de Lugo: ocho jovenes (la mayor parte seminaristas), tres sacerdotes (D. Jesus Fernandez, delegado de Juventud; D. Luis Castineira, formador del Seminario; D. Daniel Garcia, rector del Seminario) y D. Alfonso, nuestro obispo.
 
        Y… que podemos decir desde aqui? Les cuento.
  
       Despues de muchas, muchas, muchas horas de viaje llegamos a Australia, a Melbourne, una gran ciudad de mas de tres millones de habitantes. Nuestro viaje no estuvo exento de algún que otro sobresalto: pérdida de maletas, retraso de vuelo desde Londres por falta de billetes… El segundo de los problemas se solucionó con bastante rapidez, el primero (lo de las maletas) necesitó más de 24 horas para ser solucionado. Gran fiesta cuando todos pudimos ya gozar con nuestras maletas.
 
  Volviendo a Melbourne… En esta ciudad pasamos la primera semana de nuestra peregrinación. Convivencias, Eucaristías, visitas turísticas, canguros y… un pabellón donde todos pasábamos la noche.
 
     El domingo, día 14, varios autobuses nos llevaron a Sydney, la capital mundial de la juventud. Durante el viaje pasamos la noche en la ciudad de Camberra. Esta sería la primera y la única noche en la que pudimos recordar como se duerme en cama.
 
     Y llegamos a Sydney. Esta ciudad tiene que ser maravillosa todo el año, pero estos días es excepcional. Las calles repletas de gente joven cantando y bailando. ¡Es impresionante! Quisiera transmitir a todos los que leeis esto lo que siente un joven caminando estos entre los rascacielos de esta capital, viendo la Opera House, oyendo las olas del mar y escuchando canciones como Que viva Espana o la Salve Rociera.
 
     Por las mañanas participamos en las catequesis que los obispos imparten en diferentes lugares de la ciudad; por las tardes vamos a conciertos y hacemos un poquito de turismo. Hemos viajado en ferry por la bahia de Sydney, hemos entrado en la Opera House, hemos visto canguros y koalas, hemos estado con el Cardenal Rouco, con Mons. Camino y… por supuesto, con nuestro obispo. Hemos comido cosas muy pero que muy raras con muchísimo picante (esto siempre en este pais); hemos cantado la rianxeira y… hemos visto al Papa: ha pasado a dos metros de nosotros. Esto es, sin duda, una gozada.
 
     Aqui estaremos hasta el dia 24. Prometo seguir escribiendo en la medida de lo posible. Todo lo resumiria en una frase: "La Iglesia es joven; el que no se lo crea que venga hasta Sydney, está a tiempo".