Historia y extracto del documento de la Penitenciaría Apostólica sobre la Indulgencia Plenaria en la Catedral de Lugo

Historia de la concesión de la Indulgencia Plenaria Cotidiana y perpetua a la Catedral de Lugo

El culto Eucarístico en Lugo y la Exposición permanente del Santísimo Sacramento en el Altar Mayor de la Catedral desde tiempo inmemorial están íntimamente ligados a concesión, en su día, de la Indulgencia Plenaria en esta catedral.

La documentación existente en el archivo capitular de la catedral remiten la concesión de la Indulgencia Plenaria al siglo XIX.

  • En 1860, siendo Obispo Mons. José Ríos Lamadrid el Papa Pío XI promulgó la siguiente bula: “Indulgencia plenaria “todos los meses” a todos los fieles que se confesasen,  comulgasen y visitasen al Santísimo Sacramento”.
  • En 1867, el Obispo Mons. José Ríos Lamadrid de visita en Roma con ocasión de asistir al centenario del Príncipe de las Apóstoles le transmite al Papa Pío XI la petición del cabildo de la catedral de que la Indulgencia mensual concedida lo fuese “en favor de todos aquellos que reciban la sagrada comunión en esta Santa Iglesia Catedral”.  A su regreso, Mons. Ríos Lamadrid le comunica al cabildo que en Audiencia privada el Papa le concedió “indulgencia plenaria perpetua a todos los fieles que en cualquier día del año” comulgasen en la catedral con las debidas disposiciones.
  • Este año, 2016, el obispo Mons. Alfonso Carrasco Rouco, presentó a la Santa Sede la documentación hallada en el archivo capitular y la petición de renovar dicha indulgencia plenaria. El 10 de octubre de este año la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede dispone:

LA PENITENCIARÍA APOSTÓLICA para que los fieles de Lugo sean animados al conocimiento y al amor del Inefable Misterio de Fe y de ahí saquen frutos más abundantes siempre espirituales, condescendiendo con el documento de petición, con la autoridad dada a ella por el Sumo Pontífice, por el Tesoro de los méritos de Cristo, de la Virgen María Madre de Dios y de todos los Santos, concede misericordiosamente en el Señor a los fieles cristianos verdaderamente arrepentidos Indulgencia plenaria y remisión de todos los pecados, que se puede ganar cualquier día en la Catedral Basílica de Lugo a condición de que, cumplidas debidamente las condiciones acostumbradas (Confesión sacramental, Comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) visiten piadosamente el Santísimo Sacramento expuesto públicamente con el fin de adorarlo durante un adecuado espacio de tiempo, concluyendo con la Oración Dominical y el Símbolo de la Fe.

Y para que resulte más fácil el acceso para conseguir el perdón divino por las llaves de la Iglesia mediante la caridad pastoral, esta Penitenciaría ruega encarecidamente que el Canónigo Penitenciario, los Canónigos y el Clero de la Catedral Basílica se presten con ánimo generoso a la celebración de la penitencia y administren a menudo la Sagrada Comunión a los enfermos.

Por el presente [decreto] valedero a perpetuidad, sin ninguna expedición de Letras Apostólicas en forma breve. Sin que nada obste en contrario.

Día 10 de octubre de 2016