Eucaristía de clausura del Año Jubilar de la Misericordia en la catedral de Lugo


Hoy, 13 de noviembre, a las 19 h comenzaba en la Catedral de Lugo la eucaristía de clausura del Año Jubilar de la Misericordia, presidida por el obispo de la diócesis, Mons. Alfonso Carrasco Rouco. Arciprestes, párrocos y fieles de toda la diócesis asistieron a esta celebración que pone fin a este Año Jubilar.

El Obispo de Lugo comenzó su homilía recordando que hoy, siguiendo las indicaciones del Papa Francisco, celebramos unidos la clausura de este Año Jubilar en el que se nos ha abierto de par en par la puerta de la Misericordia, “como signo eficaz de nuestra Señor porque la misericordia entró para siempre en el mundo y en nuestras vidas”.

Mons. Alfonso Carrasco insistió en que “la misericordia significa venir en ayuda de quien está en dificultades, en cualquier forma de miseria, de quien sufre injusticia, pero busca hacer desaparecer todo aquello que desfigura el rostro de la persona, que oscurece y conduce a la muerte el corazón, en Jesús la misericordia se ha se ha revelado como fidelidad y compasión al hombre como victoria sobre la muerte, pero no como condescendencia con la mentira el pecado o la destrucción de la humanidad de cualquier manera.

El Obispo de Lugo finalizó diciendo que “El mejor furo del año jubilar que clausuramos es que guardemos viva la conciencia de que nosotros creemos en la misericordia, que es real y verdadera y victoriosa en Jesucristo, y que pueda ser en nosotros criterio de vida para mirar todas las cosas, a cada persona y a nosotros mismos, porque solo en este amor se puede ver como es la otra persona; solo con misericordia la sabremos tratar de modo justo y solo así es posible conservar esperanza fundada de felicidad en este mundo”.

Después de la comunión se hizo una acción de gracias por este Jubileo de la Misericordia que hemos celebrado en comunión con nuestro Obispo todos los fieles laicos, personas de vida consagrada, sacerdotes, seminaristas y peregrinos de otras Diócesis que han querido atravesar el umbral de la Puerta de la Misericordia de nuestra Catedral con motivo de este Año Jubilar.

 

Y justo antes de finalizar, el deán de la catedral, Mario Vázquez, leyó el documento de la indulgencia plenaria cotidiana perpetua en la catedral de Lugo.