Esquema de la celebración exequial

Esquema de la celebración

de las Exequias de

Fray Xosé Gómez González



10 de enero de 2008 a las 12:00h.

Catedral de Lugo

            Preside las exequias el cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo, y concelebra con los demás obispos presentes, los presbíteros diocesanos y los demás presbíteros que lo deseen.

            La celebración de las exequias se desarrolla segundo el ritual. Consta de las siguientes partes:


  I. Estación en la capilla ardiente.
 II. Procesión a la Iglesia Catedral.

III. Estación en el lugar de la misa exequial.
IV. Último adiós al cuerpo del difunto.
 V. Procesión al lugar de la sepultura.
VI. Estación en el lugar de la sepultura.



I. ESTACIÓN EN LA CAPILLA ARDIENTE

            La estación en la capilla ardiente y el consecuente levantamiento del cadáver tiene lugar el día de la celebración de las exequias, treinta minutos antes de la hora prevista para el comienzo de la misa exequial.

            El cardenal arzobispo que preside, revestido con alba, cruz pectoral, capa pluvial, mitra sencilla y báculo, inicia el acto litúrgico en la capilla ardiente. Lo acompañan algunos miembros del colegio de consultores y el cabildo catedralicio, los antiguos vicarios y delegados de la diócesis y los ministros.
Se desarrolla la estación en la capilla ardiente segundo está previsto en el ritual.

II. PROCESIÓN A LA IGLESIA CATEDRAL


            Al final, seis presbíteros jóvenes llevan el féretro. Llegado el féretro a la puerta del palacio episcopal, se organiza a la procesión hacia Iglesia Catedral, de la siguiente manera:

 

Abre la procesión el turiferario.

La cruz, entre los ciriales.

Los presbíteros congregados en la plaza, de a dos.

Los que fueron vicarios episcopales y delegados diocesanos, de a dos.

El Cabildo Catedral, de a dos.

El sr. obispo electo de la diócesis de Lugo.

El consejo de consultores, de a dos.

Los obispos, de a dos.

Un presbítero que lleva el evangeliario, seguido por dos ministros que llevan la mitra y el báculo.

El féretro del obispo.

El Sr. Cardenal arzobispo, que preside, y los ceremonieros.

La familia del obispo.

Desde la plaza de Santa María, la procesión entra en la Iglesia Catedral por la plaza de Pío XII, en la fachada principal. Mientras se desarrolla, se entona el salmo 113 y las letanías de los santos.

III. ESTACIÓN EN EL LUGAR DE LA MISA EXEQUIAL

            Llegados a la Iglesia Catedral, comienza la misa exequial con el cuanto de entrada y se coloca el ataúd delante del altar. Los concelebrantes ocupan los lugares dispuestos para ellos:

  • Los obispos de la provincia eclesiástica de Galicia, en el presbiterio, en el lado de la sede.
  • Los demás obispos, a la derecha de la vía sagrada (en el caso de ser muchos, la ambos lados).
  • Los presbíteros que vienen en la procesión, en los lugares previstos a la izquierda de la vía sagrada, y por el siguiente orden:

– Consejo de consultores y obispo electo.
– Cabildo catedralicio.
– Los que fueron Vicarios y delegados.
– [Prior de Samos, Provincial de los Franciscanos?]
– Vicarios episcopales de otras diócesis.
– Demás presbíteros concelebrantes.

 

<!–[if !supportLists]–>·        <!–[endif]–>Las autoridades y la familia del obispo difunto, en el coro.
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            La liturgia se desarrolla segundo el ritual, comenzando con la incensación del altar y de la cruz, y siguiendo por la colocación sobre el ataúd de los signos episcopales.
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IV. ÚLTIMO ADIÓS AL CUERPO DEL DIFUNTO

            Rematada la celebración Eucarística, comienza el último adiós al cuerpo del difunto. En este rato, se recogen las insignias que están sobre el féretro. El cardenal arzobispo presidente hace la monición, y después de un breve silencio, derrama agua bendita sobre el féretro, y lo perfuma con incienso. A continuación, hace una oración.

            Tiene lugar, entonces, la lectura de una breve biografía del obispo Fray José, y se les agradece a los presentes su participación en las exequias.

V. PROCESIÓN AL LUGAR DE LA SEPULTURA


            Rematado el agradecimiento, los presbíteros encargados cogen el féretro y se organiza la procesión al lugar de la sepultura, la capilla de S. Froilán de la Iglesia Catedral. Se entona el salmo 117 y las letanías de los santos. La procesión se compone, por la nave de la capilla de San Froilán, según el siguiente orden:

 

            – Abre la procesión el turiferario.
            – La cruz, entre los ciriales.
            – Los que fueron vicarios episcopales y delegados diocesanos, de a dos.
            – El cabildo catedral, de a dos.
            – El sr. obispo electo de la diócesis de Lugo.
            – El consejo de consultores, de a dos.
            – Los Srs. obispos, de a dos.
            – El féretro del obispo.
            – El sr. Cardenal arzobispo, que preside, y los ceremonieros.
            – La familia del obispo.

VI. ESTACIÓN EN El LUGAR DE LA SEPULTURA


            Llegados al lugar de la sepultura, el cuerpo se coloca, a ser posible, cerca de la tumba. El cardenal arzobispo que preside dice una oración sobre la sepultura. Se rocía y se inciensa el sepulcro.
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            A continuación, se coloca el cuerpo en la sepultura, al que sigue una invocación polo difunto y una oración conclusiva.
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            Remata la celebración con la bendición. Los concelebrantes se retiran a la sacristía y al claustro.