Historia de la Ofrenda a Jesús Sacramentado

    Lugo es conocida como la “Ciudad del Sacramento”, denominación que tiene su origen en el privilegio de tener expuesto día y noche, todos los días del año, en el Altar Mayor de la Catedral, el Santísimo Sacramento, en una hermosa custodia-ostentorio.
     No existe ningún documento que acredite el comienzo de este privilegio eucarístico. El motivo fundamental fue la devoción de los lucenses a la Eucaristía. Este hecho no se originó de la noche para la mañana, sino que fue madurando con el paso del tiempo, y la forma de esa expresión, que cambió con el paso del tiempo, pudo originarse en torno al siglo XIV.

 ORIGEN DE LA OFRENDA

    Documentalmente, sabemos que El 13 de octubre de 1618, el Cabildo de la Catedral solicita ayuda “a su majestad” para “tener con más veneración al Santísimo Sacramento”. El 8 de abril de 1656 se acuerda que “día y noche” alumbren permanentemente dos cirios ante el Señor Sacramentado.

    Galicia, en el siglo XVI se dividía en siete provincias: Santiago, Lugo, Tui, Mondoñedo, Ourense, Betanzos y A Coruña. Di­visión que pervive hasta el año 1833, que es cuando se crean las cuatro provincias actuales.

    El 2 de octubre de 1666. D. Juan Belo, Canónigo-Magistral de Púlpito de la Catedral de Lugo, presenta al Cabildo la idea de pedir a la Junta del Reino de Galicia alguna renta para la Catedral para el gasto diario del culto al Santísimo. Se pide ayuda y protección para sostener el culto, especialmente en lo que se refiere al alumbrado. Bien acogida y aceptada la propuesta por la corporación Catedralicia, el Lectoral, D. Juan Pallares, prepara un “Memorial” con todos los méritos en los que basaba la petición. El 27 de diciembre de 1668 lo presenta al ayuntamiento de Lugo y las demás ciudades del Reino.

   

El 9 de febrero de 1669, la Junta del Reino atiende favorablemente la petición solicitada por el Cabildo y acuerda destinar un donativo para la atención del culto: “que cada año se ofrezca, en la Misa Mayor, día de Corpus Christi, en el nombre de este católico Reino”. La cantidad debería ser suficiente para que con la renta su pudiese atender el gasto de cuatro velas que alumbrases día y noche ante el Santísimo.Para ello se establecieron cinco cláusulas:

 a)       La cantidad, para su empleo en cera.

b)        Si el cabildo no lo cumple, el Reino puede embargar la renta y proveer a su cumplimiento.

c)      Forma, fecha y protocolo de la entrega de la renta: Hará la ofrenda un regidor de Lugo en nombre del  Reino, y si se diera el caso de hallarse alguno de otra ciudad lo  hará, acomodándose a la manera que se usa en Compostela para la ofrenda en la fiesta de la traslación.

d)     Que la Iglesia de Lugo  celebrará Misa y procesión solemne por la exaltación de la fe, salud de sus Majestades, y buenos hechos y prosperidad del Reino.

e)     Si cesara el privilegio de la exposición se invertiría la renta  en una obra pía.

 

EL CERIMONIAL

    Desde 1925 hasta nuestros días se celebra el rito de la Ofrenda de la misma forma. Antes se hizo de formas distintas. La preocupación eucarística del obispo Fr. Plácido Ángel Rey de Lemos le impulsa a proponer a los mandatarios municipales de las siete ciudades del Antiguo Reino de Galicia que, por turnos rotatorios anuales, el alcalde de cada ciudad o un delegado o representante suyo, presente la Ofrenda.

    El orden que se establece entre las siete ciudades es el siguiente: Lugo (que hace la ofrenda en el año 1926), A Coruña (1927), Santiago de Compostela (1928), Ourense (1929), Mondoñedo (1930), Betanzos e Tui.  En los años 1931 que le correspondía hacer la ofrenda a Betanzos y en el 1932, que le correspondía a Tui, no lo hacen por motivos socio políticos, y hace la ofrenda la Adoración Nocturna Lucense. En el año 1933 hace la ofrenda Betanzos, en el año 1934, Tui y en el 1935, Lugo; en el 1936, A Coruña… y se recupera otra vez el turno establecido.