Fiesta del Corpus Christi

Queridos hermanos,

Un año más el ciclo de nuestra liturgia nos invita a celebrar solemnemente la fiesta del Corpus Christi, que es también el Día Nacional de la Caridad, y a reconocer así con gratitud la Presencia real de Cristo en nuestras vidas.

En la Sagrada Forma, que en este día adoramos públicamente, se hace presente el Señor Jesús como alimento de nuestra condición de Hijos de Dios, que nos permite vivir en unidad con Él y como hermanos entre nosotros. Festejamos así a la luz del sol el misterio del que habla aquella velita que está encendida todos los días al lado del Sagrario en nuestras parroquias, la Presencia salvadora de Cristo bajo las especies de pan y de vino, como amor divino que ilumina y guía nuestro diario vivir fraternal.

En este Día estamos especialmente invitados a dejar que la caridad impregne y dé forma a nuestras relaciones y a toda nuestra vida, en las familias y en las aldeas, villas o ciudades. Nuestras Cáritas -y todas las otras actividades caritativas de nuestras parroquias- nos ayudan a guardar viva en nosotros esta conciencia, a saber que Cristo está presente en cada hermano, y en primer lugar en quien más necesita de nosotros, por ser pobre, perseguido o refugiado, por estar enfermo, por sentirse abandonado o solo, por tener problemas, a veces causados por el propio pecado. Adorando al Santísimo Sacramento, la entrega del Señor por nuestra salvación, tendremos siempre la certeza de que servir a las personas que sufren es servir al mismo Cristo.

Podemos recordar a este respecto unas palabras del Papa Pablo VI, de quien se va a reconocer oficialmente la santidad el próximo 2 de octubre, pronunciadas en la Santa Misa del 23 de agosto de 1968 en el Congreso Eucarístico de Bogotá:

“Hemos venido a Bogotá para rendir honor a Jesús en su misterio eucarístico …, llegando también ahora hasta aquí para celebrar la presencia del Señor entre nosotros, en medio de la Iglesia y del mundo, en vuestras personas. Sois vosotros un signo, una imagen, un misterio de la presencia de Cristo. El sacramento de la Eucaristía nos ofrece su escondida presencia, viva y real; vosotros sois también un sacramento, es decir, una imagen sagrada del Señor en el mundo, un reflejo que representa y no esconde su rostro humano y divino… Toda la tradición de la Iglesia reconoce en los Pobres el Sacramento de Cristo, no ciertamente idéntico a la realidad de la Eucaristía, pero sí en perfecta correspondencia analógica y mística con ella. Por lo demás Jesús mismo nos lo ha dicho en una página solemne del evangelio… (Cf. Mt 25, 35 ss)”.

El lema de las Cáritas Españolas para este Día Nacional de la Caridad es, “Tu compromiso mejora el mundo”. Quiere ser expresión de aquella misma caridad que todo lo soporta y que no acaba nunca, con la que el Señor se entregó por nosotros y que nos comunica siempre en la Eucaristía. En ella Jesús Sacramentado renueva siempre el mandato de continuar su misión, ir a predicar la Buena Nueva de la Salvación con palabras y con hechos a todas las gentes, con especial atención a los más pobres.

En la festividad de Corpus celebramos la alegría de la constante presencia de Cristo en nuestra historia, de su cercanía cariñosa. Que este sea un día para darle las gracias, para pedirle que renueve nuestra fe y nos dé saber imitarlo en la vida, para confiarle nuestro bien, el de nuestros seres queridos y el de nuestro pueblo. ¡Que en este día de Corpus el Señor bendiga a cada uno, a nuestras casas y familias!

¡Feliz fiesta del Corpus Christi!