DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA 2008

     La Jornada del Día de la Iglesia Diocesana es una llamada a vivir nues­tro compromiso de creyentes, unidos a la comunidad cristiana. La dióce­sis es una porción del pueblo de Dios presidida por el Obispo.

   La comunidad se hace más cercana en cada una de nuestras parroquias, un lugar de acogida y de fraternidad abierta a todos, un lugar que invita y envía a la misión. En las parroquias la Iglesia acompaña a todos, está cerca de los niños por medio de la catequesis y acompaña a los jóvenes y a los adultos en cualquier situación de su vida.

   Para que podamos seguir acompañando a todos y a ayudando a los que más lo necesitan, es imprescindible la colaboración económica de los católicos y de los que valoren su labor. La Iglesia necesita que contri­buyas con una aportación periódica. Es la mejor forma de colaboración económica.

   Todos somos testigos de la fe de la Iglesia, Cristo se manifiesta en ella por medio de sus discípulos, los sacerdotes, las personas consagradas y los fieles por la unión que realiza en todos el bautismo. Vivimos abier­tos a la esperanza, la alegría, la generosidad y la caridad para luchar contra la soledad, la pobreza y la exclusión tan presentes en nuestra sociedad.

   En nuestra diócesis y en nuestra parroquia experimentamos el amor de Dios. Trabajamos en ella y por ella.

+ Alfonso Carrasco Rouco

Obispo de Lugo