Palabras del Nuncio

Manuel Monteiro

Eminentísimos señores Cardenales,
Señor Administrador Diocesano,
Excelentísimo señor Arzobispo metropolitano de Santiago de Compostela,
Señores Arzobispos y Obispos,
Sacerdotes concelebrantes,
Excelentísimas Autoridades,
Religiosas, religiosos,

Hermanas y hermanos en Cristo:

            En este solemne momento, me es grato manifestarles el afecto particular de Su Santidad Benedicto XVI hacia todos y cada uno de vosotros.

            La solicitud del Papa por esta histórica Sede de España se hace patente, ahora, en la ordenación de vuestro nuevo Obispo D. Alfonso Carrasco Rouco, de todos bien conocido tanto por sus virtudes, cualidades y probadas dotes en el ministerio sacerdotal en su diócesis de origen, Mondoñedo-Ferrol, y, en la archidiócesis de Madrid, particularmente, como profesor en la Facultad de Teología “San Dámaso”, de Madrid.

            En nombre del Santo Padre, a quien tengo el honor de representar, les invito a recordar, particularmente en la oración, a Mons. Fray José Higinio Gómez González, ofm, que ha sido vuestro amado Obispo por más de veintisiete años, alma totalmente entregada a Dios y a la misión que le había sido confiada.

            Saludo con particular deferencia a las Excelentísimas autoridades civiles, militares y académicas que han querido asistir a este acto. Su presencia quiere ser un signo de servicio al pueblo que representan y manifestación de la buena voluntad en una relación bienhechora.

            Querido D. Alfonso, cuente con nuestras humildes oraciones. Invocamos para ello la protección de la Virgen de las Victorias, que desde hace varios siglos se la distingue en estas tierras con la dulcísima advocación de Virgen de los Ojos Grandes. Ella le sostenga en el ejercicio fiel del sagrado ministerio para mayor gloria de Dios y bien del querido pueblo de la diócesis de Lugo.

            ¡Que el Señor los bendiga a todos hoy y siempre!

Muchas gracias.

Madrid, 9 de febrero de 2008

Mons. Manuel Monterio de Castro
Arzobispo Titular de Benevento
Nuncio Apostólico