Mons. Alfonso Carrasco: Vigilia por la Vida Naciente

El sábado 27 de noviembre el Papa Benedicto XVI abrirá el nuevo año litúrgico con la celebración de una "Vigilia por la vida naciente" en la Basílica de San Pedro, coincidiendo con las Primeras Vísperas del primer Domingo de Adviento, tiempo de vigilante y alegre espera del Nacimiento en Belén de Jesús nuestro Señor.

Nuestro Papa pidió que todos los obispos diocesanos de cada Iglesia particular presidamos celebraciones análogas, que involucren a los fieles en sus respectivas parroquias, comunidades religiosas, asociaciones y movimientos.

Es un llamamiento que quiere servir al anuncio del “Evangelio de la vida", que se ha convertido en nuestros días en una "tarea urgente para los cristianos, llamados a ser los centinelas de un porvenir en el que el respeto y la defensa de la dignidad de todos sean el fundamento de la sociedad verdaderamente humana". (Nota de la Subcomisión para Familia y Vida, 2002)

En la Diócesis de Lugo queremos unirnos a la iniciativa del Santo Padre y proponemos la celebración de una vigilia semejante. La celebraremos en nuestra Catedral Basílica, y os invitamos a prepararla también en cada arciprestazgo. Os enviará el material correspondiente la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar.

La oración por la vida es algo que se hace desde siempre en la Iglesia. Respondiendo a la invitación del Papa, asumiremos nuestro compromiso de acoger y anunciar la buena nueva de la familia y la vida, y conscientes de que todos, en cada parroquia, "hemos de hacernos cargo del otro como persona confiada por Dios a nuestra responsabilidad … teniendo una preferencia especial por quien es más pobre, está solo y necesitado. El servicio de la caridad a la vida debe ser profundamente unitario: no se pueden tolerar unilateralidades y discriminaciones, porque la vida humana es sagrada e inviolable en todas sus fases y situaciones." (Evangelium Vitae)

Esta vigilia extraordinaria es una oportunidad importante para que los fieles de nuestras parroquias, con las comunidades religiosas, las asociaciones y los movimientos, crezcan en la fe en Dios nuestro Padre y en la inteligencia de los peligros que amenazan la "vida naciente" en nuestra sociedad y desafían a nuestra conciencia moral, y, con caridad acogedora, sepan responder a todas las necesidades de quienes esperan hoy el nacimiento de un hijo.

Expresaremos así nuestra esperanza, que alienta especialmente en el Adviento, de que la existencia de cada uno es un bien verdadero, un don del Padre celestial, que a todos mira con cariño y amor y a todos llama a una plenitud de vida, de gracia y de paz.

+ Alfonso Carrasco Rouco

Obispo de Lugo